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Sweet Home. Sweet Life

Deja de llevar la casa en la cabeza

Agenda, compra, comidas, tareas y cuentas. Escrito una vez y donde hay que mirarlo, lo lleve una persona o cinco.

Gratis. Se instala en el móvil como una app, sin pasar por ninguna tienda.

Una casa es quien la habita

Al crearla dices quién vive en ella y lo que no hace falta no aparece. Lo demás funciona igual en las cuatro.

  • Con niños

    El colegio, el médico, las extraescolares y quién recoge hoy.

  • En pareja

    El menú, la compra y las cuentas, sin que las lleve siempre el mismo.

  • Piso compartido

    Los turnos de limpieza, el bote común y quién debe a quién.

  • Sólo tuya

    Tu menú, tu recetario, tus fotos, tus cuentas. Y ni una tarea que repartir.

Lo primero que se nota

La lista de la compra se escribe sola

Apuntas el menú de la semana y la lista sale sola: cada ingrediente en la cantidad que toca, lo repetido junto y todo ordenado por el pasillo donde está. En el súper sólo vas tachando.

La lista, sin escribirla

  • 1,5 kg de tomatesFrutería
  • 3 cebollasFrutería
  • 600 g de polloCarnicería
  • 400 g de lentejasDespensa
  • Una agenda para toda la casa

    La revisión del dentista, el turno de noche y la cena del sábado, cada uno de un color. Se apunta una vez y ya lo sabe todo el mundo.

  • Quién hace qué, sin recordárselo

    Las tareas tienen nombre y día. El que la hace la marca, y el que las repartió deja de ir detrás. Con puntos, si en tu casa eso funciona.

  • Los recados no se pierden

    Lo de casa no compite con los memes del grupo. Nombras a alguien con una @ y le suena el móvil; al resto no le suena nada.

Y la parte incómoda

Quién debe a quién, sin sacar el tema

Uno pone la compra, otro el wifi y otro la cena del viernes. Apuntas quién pagó qué y entre quiénes va, y la cuenta la hace Koompa: la deuda sale con su número y, cuando os saldáis, queda saldada y con constancia.

Lo de casa se queda en casa

  • Ninguna casa ve la de al lado. Eso lo impide la base de datos, no una comprobación que se nos pueda olvidar.
  • Las fotos no están en una carpeta pública: se abren con un enlace firmado que caduca.
  • La ubicación sale sólo cuando pulsas «ya voy». No hay nada siguiéndote por detrás.
  • Sin anuncios, sin rastreadores y sin vender tus datos a nadie.

Y luego está todo lo demás: el recetario, las fotos, los gráficos del presupuesto, los teléfonos del médico, del colegio y del casero, el diario de entrenamiento y los check-ins para avisar de que ya vas de camino.

Se tarda un minuto en crearla

La creas tú. Si vive alguien más, entra con un enlace y no tiene que configurar nada.

Crear mi casa